Alimentación
Muchos pacientes de Alzheimer tienen problemas para comer. Por ejemplo, una persona puede perder su apetito o la habilidad para evaluar si la comida está muy caliente o muy fría. Además, una persona podría olvidar que apenas ha comido y pide que le sirvan otra vez. Comience por evaluar el problema, preguntándose por qué la persona tiene dificultades para comer.
Dificultades físicas
- Posiblemente, el paciente tiene un problema físico.
- El paciente podría tener llagas en la boca.
- Tal vez, su dentadura es muy sensible.
- También puede existir una enfermedad de las encías.
- Una boca seca podría ser una dificultad para comer.
- Visite o llame a su médico inmediatamente.
Enfermedad
Investigue si el paciente sufre de una enfermedad crónica, intestinal, problemas cardiacos o diabetes.
Estos problemas podrían ocasionar la pérdida del apetito. El constipado o la depresión pueden también disminuir el apetito.
Agitación y distracción.
El paciente podría estar agitado o distraído. Si es así, probablemente no se sentará por mucho tiempo para comer una comida completa. Si la persona está distraída, podría pensar sobre como poder reducir las distracciones en el cuarto.
Forma de comer
- ¿Ha cambiado ud. recientemente la forma de comer?
- ¿Tiene la persona una forma preferida para comer?
Algunos pacientes de Alzheimer no están acostumbrados a sentarse en la mesa para las tres comidas principales. Preferirían en su lugar tener varias comidas pequeñas o bocadillos nutritivos.
Problemas visuales
- ¿Puede ver la persona de forma adecuada?
Un paciente de Alzheimer que había estado perdiendo peso comenzó a recuperarlo al usar sus lentes a la hora de comer.
Medio ambiente
- ¿Hay olores o ruidos desagradables en el cuarto que puedan interferir con la digestión de la persona?
Calidad de la comida
La presentación de la comida podría afectar al paciente.
Después de haber evaluado de donde provienen los problemas para comer, deberá hacer los cambios necesarios.
Pasos a seguir
Para comer, adáptese a las preferencias del paciente
Recuerde que está tratando con una persona que ha tenido preferencias personales y gustos por mucho tiempo. Cuando prepare la comida, trate de recordar lo que le gusta y lo que no para que pueda disfrutar sus comidas favoritas.
Evite la confusión a la hora de comer
Mantenga un ambiente de calma a la hora de comer. Disminuya las distracciones, los ruidos y los movimientos bruscos. Ofrezca la comida a tiempos regulares. Haga que la hora de comer sea un acontecimiento agradable. Por ejemplo, sirva los platos de comida por separado, uno por uno.
- Dé a la persona un cubierto cada vez. Podría omitir el cuchillo en los cubiertos. Evite usar cubiertos de plástico, ya que pueden quebrarse.
- Evite los platos y manteles con diseños que podrían confundir y distraer al paciente. En la mayoría de los casos, use platos de color blanco contrastando con los manteles.
- Dé instrucciones simples y fáciles de entender. Por ejemplo:
Levanta el tenedor y pon un poco de comida. Ahora, llévalo a la boca
. Sea paciente. No critique los hábitos de comer ni apresure a la persona a comer más rápido. - Hable claro y suavemente. Sea consistente y repita las instrucciones con las mismas palabras cada vez.
- Sea realista sobre salir a comer fuera. Evite ir a restaurantes grandes y ruidosos. Seleccione restaurantes pequeños que sean cómodos y familiares. Solo ud. puede decidir si la persona puede ordenar directamente del menú o hacerlo ud. por ella.
- Haga uso positivo de las distracciones. Si la persona se resiste a comer, tómese su tiempo involucrando a la persona en otra actividad y regrese a comer más tarde.
- Use aparatos para recordar a la persona la hora de comer. Podría intentarlo con un reloj que contenga números grandes, una agenda con calendario fácil de leer, con letras y números grandes, o una pizarra para recordar el horario diariamente.
Evite problemas al masticar y pasar los alimentos
Evite dar a la persona nueces, palomitas de maíz y zanahorias crudas que podrían atragantárseles. En su lugar, use alimentos molidos o córtelos en pedacitos pequeños. Ciertos alimentos como el puré de papas pueden almacenarse en bolsas de plástico y guardarse para su uso más tarde. Explique amablemente a la persona que deberá comer, masticar y pasar los alimentos con suavidad.
Motive a la persona a que se siente derecha, con su cabeza ligeramente hacia adelante. Si la cabeza de la persona se inclina hacia atrás, muévala a una posición hacia adelante.
Sirva alimentos suaves, como manzanas cocidas, huevos revueltos y queso suave. Sirva líquidos espesos, como licuados, néctares y jugos, o sirva líquidos junto con la comida.
Aprenda como auxiliar al paciente en caso de atragantamiento
- Ofrezca líquidos para disminuir el apetito.
- Sirva un jugo antes de comer para estimular el apetito.
- Incremente la actividad física de la persona.
- Planee varias comidas pequeñas en lugar de tres grandes.
- Dé a la persona mucho que tomar, especialmente en climas cálidos.
- Considere el uso de suplementos de comidas, como un desayuno rápido, huevos revueltos, yogurt y malteadas.
Ayude a la persona a funcionar de forma independiente
- Sirva comidas para llevarse a la boca con las manos o sirva la comida ya cortada en pedazos o forma de sandwich.
- Sirva la comida en platos hondos, en lugar de platos planos.
- Use cucharas largas en lugar de tenedores.
- Coloque los platos sobre una superficie no resbaladiza, como un mantel de tela o toalla.
- Use tazas y jarras para prevenir que se derramen líquidos y use bombillas o cañas que puedan doblarse.
- Coloque con amabilidad la mano de la persona junto a un cubierto.
- Enseñe a la persona como debe de comer, demostrando un buen comportamiento para comer o alimentándolo con la mano. Recuerde que puede tomar una hora o más para alimentarlo.
Cuando ud. se lleve a la boca una cucharada de alimento, la persona comenzará a comer. Permítale bastante tiempo para comer y la oportunidad para comer con los demás familiares, tantas veces como sea posible.
Para prevenir problemas de alimentación y nutrición
Use suplementos de vitaminas solo bajo recomendación médica y controle su uso. No sirva comidas o líquidos humeantes o extremadamente calientes. Recuerde que la persona podría no ser capaz de evaluar si los alimentos están demasiado calientes. Limite o elimine las comidas con mucha sal o dulce, si el paciente tiene un problema de salud crónico, como diabetes o hipertensión.
Controle el aumento de peso potencial. Si la persona parece tener siempre hambre, sirva porciones más pequeña de comida a intervalos más frecuentes. Complemente la alimentación fuera de la hora de comer con bocadillos saludables.
Cuando la comida se haya terminado, compruebe que la persona se la ha tragado toda y que no le queda nada en la boca. Limite los excesos de comida, ya que una persona con la enfermedad de Alzheimer posiblemente no tenga idea de lo tanto que ha comido.
Con posibilidad la persona no recuerda cuando comió o si ya ha comido. Si el individuo continúa preguntando sobre la hora del desayuno, podría considerar servir el desayuno en varias partes: jugo, seguido con pan tostado y luego cereal.
Ayude a la persona a mantener una buena higiene bucal. Si les es difícil usar un cepillo de dientes, inténtelo con enjuagues bucales. Recuerde que las visitas al dentista son importantes.